Pese a trabajar para un fabricante de soluciones WAF (Web Application Firewall), intentaré ser objetivo, puesto que sigo pensando que mientras el mundo requiera desarrollos "para ayer", la seguridad de las aplicaciones web queda relegada a una menor prioridad primando la funcionalidad y "cuanto antes". Lo verdaderamente seguro sería que los desarrollos pasasen por estrictos ciclos de calidad, de principio a fin, en los que la base fuesen los criterios de programación segura por encima de todo. Otro ingrediente esencial es una correcta y ágil administración de parches para el software de los servidores expuestos a Internet para evitar sorpresas por problemas en la infraestructura utilizada.Como las metodologías de desarrollo seguro no suele estar entre las buenas prácticas de las organizaciones más que en un mínimo porcentaje de los casos, ya sea por desconocimiento, por sub-sub-sub-sub-sub-contratación de los servicios de desarrollo o por prisas infundadas,… para tener la tranquilidad (y a veces por necesidad de cumplimiento únicamente), hay otras dos alternativas: auditorías periódicas o proteger mediante un dispositivo WAF que analice las peticiones web y bloquee las que considere como maliciosas.
Partiendo de que no se siguen metodologías de programación seguras, el eterno debate entre la preferencia entre auditar o proteger con WAF se ve zanjado con la mejor de las respuestas: las dos cosas.
La demostración más clara de ello es la decisión por parte de la empresa de seguridad americana Trustwave Spiderlabs al comprar Breach Security. Quizá Breach no os suene mucho, pero es la marca comercial de un WAF de los que ya hemos hablado en varias ocasiones en SbD. Se trata de mod security, un módulo de seguridad a nivel de aplicación embebido en Apache. De hecho, uno de los creadores de mod_security, Ivan Ristic era uno de los principales desarrolladores trabajando para Breach.
Con la compra de este tipo de solución, la empresa Trustwave Spiderlabs que, entre otras, ya proporcionaba soluciones y servicios de seguridad, completa su portfolio sobre todo para ofrecer a empresas que necesiten cumplir con determinadas normativas. Un ejemplo de esto es PCI-DSS, obliga a empresas que permitan utilizar tarjetas de crédito en sus negocios online, cumplan una serie de requisitos. En el punto 6.6 se indica claramente que sus aplicaciones web deberán ser convenientemente auditadas periódicamente y/o protegidas mediante una herramienta WAF.
Lo sensato a la hora de proteger las aplicaciones web sigan o no metodologías de programación segura, desde mi punto de vista, es añadir más capas de seguridad, basadas en auditoría y en WAF. Una serie de auditorías programadas con una frecuencia determinada ayudan a determinar dónde están los puntos débiles a nivel de aplicación y obligar por supuesto a su corrección para la siguiente evaluación. Sin embargo, contar con un WAF que permita "parchear virtualmente" esas aplicaciones, disminuye el tiempo de exposición desde que se detecta un agujero hasta que se tapa, así como reaccionar ante determinados ataques Zero-Day de una manera mucho más ágil.
En una estrategia de seguridad por capas, la unión de ambas técnicas para la protección puede hacer que un "encargo" de obtener información sensible de una organización, fuerce al atacante a buscar por otro sitio que no sea la web,… y Trustwave, parece que también opina lo mismo.








