No es algo nuevo que bajo el telón de acero uno de los deportes favoritos de los regímenes totalitarios era el auto-espionaje a sus propios ciudadanos en busca de 'disidentes'
Tal vez hayáis visto la película 'la vida de los otros' que refleja muy muy bien lo que ocurría en la Alemania del este.
Hoy día, con el advenimiento de 'lo digital' es relativamente fácil implementar un sistema de monitorización al estilo de SITEL, pero ¿Y antes? ¿Realmente pensáis que en esa época no había 'hackers' que ponían su talento al servicio de los gobiernos? Hace poco cayó en mis manos un post contado en primera persona por un habitante de la URSS en los 80 donde narra como el KGB tenía implementado un rudimentario pero efectivo sistema de espionaje a gran escala.
Por lo visto la idea generalizada que tenia la sociedad Rusa sobre como 'podían ser espiados' estaba basada en agentes vestidos con gabardina apostados frente a sus casas y micrófonos escondidos en sus domicilios.
Pero nada mas lejos de la realidad. Según la investigación de Hovik Melikyan, que en los 80 era un adolescente, el sistema que el KGB empleaba para monitorizar a sus ciudadanos estaba basado en una peculiaridad de ciertos teléfonos 'antiguos' (esos que tenían una ruedecilla con números).
Según narra Hovik, en un momento dado su familia recibió la visita de alguien proveniente de los EEUU, y pese a que existían rumores sobre que esas visitas llamaban la atención del KGB, nadie se tomaba muy en serio esos rumores. El caso es que en el momento que el ilustre huésped llego a casa, el teléfono empezó a hacer cosas raras, casi siempre estaba inutilizado y curiosamente todos los días a las 9 de la mañana y a las 9 de la noche emitía un RING. En otra ocasión el teléfono empezó a retransmitir una conversación aparentemente de un hogar cualquiera, con el sonido propio de un salón, conversaciones del tipo 'hoy para comer voy a hacer X'. Lo inquietante es que el sonido no provenía del auricular (como hubiera sido lógico) sino del propio teléfono.
Movido por la curiosidad, Hovik destripó el teléfono y se dio cuenta de una particularidad cuanto menos curiosa, el 'Ringer' (realmente no se como traducir este término pero creo que se entiende) es en si un altavoz (con acceso a la linea telefónica) capaz de emitir sonidos (los típicos Ring Ring) y, lo que tal vez no sea tan obvio es que, un altavoz de esas características es a la vez un micrófono. Supongo que muchos de vosotros en alguna ocasión habéis usado unos cascos cualquiera como improvisado micrófono pinchando el jack en la entrada micro y pese a que el sonido es un poco deficiente, funcionar funcionan.
¿Que estaba sucediendo entonces? Por lo visto el KGB tenía implementado un sistema a gran escala de escuchas capaz de capturar conversaciones en cualquier sitio donde hubiera un teléfono empleando el Ringer como micrófono (virtualmente, en cualquier hogar, oficina, etc). Y ese era el motivo del misterioso Ring de las 9 AM y 9 PM, sin duda era el turno de vigilancia de los agentes del KGB.
Impresionante historia.









