Como ya habéis podido leer en
artículos anteriores, he tenido el placer de participar como ponente en la popular conferencia de seguridad informática Ekoparty 2012 en Argentina.
Como es costumbre en mí, empiezo a escribir en el avión de vuelta a Madrid, donde dispongo de "un ratito de 12 horas" de tranquilidad para contar mi experiencia.
Decir por adelantado que nunca había estado en Buenos Aires y además, para evitar el fuerte impacto del jetlag (que últimamente voy de jetlag en jet lag y tiro porque me toca), me fuí unos días antes, a fin de adaptarme, conocer la ciudad y disfrutar de la amabilidad de mis amigos porteños.
Así pues, llegué el lunes 17 de Septiembre a Buenos Aires. Después de una merecida ducha y ropa limpia, me fui directo al recinto donde se estaban dictando los diferentes trainings de la Eko. Allí me encontré con mi buen amigo mexicano
Roberto Martínez, que estaba ilustrando a unos cuantos alumnos en una sala sobre ataques de red. Como asistente se encontraba además, haciéndole los coros en el curso otro buen amigo común,
Roberto Olaya de Ecuador. Igualmente, pude saludar a otros excelentes profesionales como
Gustavo Presman y
Sebastian Bortnik. Al rato, apareció
Leonardo Pigñer, uno de los organizadores del evento, que como siempre, encantador, me presentó al resto de la organización:
Juan Pablo,
Francisco, Jerónimo y
Fede.
Los dos primeros días, el protagonista indiscutible merecedor de la medalla de oro al mejor Cicerone fue mi buen amigo
Matías Katz, que haciendo gala de ser un excelente anfitrión, se prestó a enseñarme la ciudad de arriba a abajo; sus calles, curiosidades, restaurantes, carnes, etc,... fueron testigos de interesantes conversaciones sobre economía, política, empresas, la vida,... y hasta seguridad informática!
Loable fue también el esfuerzo que hicieron
Ángel Álvarez y su mujer Betsabé elaborándome, de forma absolutamente proactiva, un itinerario con mapas incluidos, con las cosas que no debía perderme en Buenos Aires.
Un servidor con Roberto Martínez y Matías Katz
Igual no tengo más que palabras de agradecimiento para la organización del evento, que además de haber estructurado toda la agenda de forma impecable, promocionar actividades que inciten la camaradería (¿qué puede ser más motivador que la pizza y las cervezas en cantidades industriales?) incluso nos proporcionaron un teléfono móvil local a cada uno de los ponentes para poder comunicarnos con ellos, o entre nosotros. De los congresos que he estado, este es el único en el que han tenido ese detalle con los ponentes, lo que es un diferenciador además de una comodidad incalculable.
Con Leonardo Pigñer y la cabina de traductoras con espinacas y Red Bull para traducir a Ravi
El evento en sí era aún mejor de lo que me esperaba y me habían contado. El ambiente es sensacional,
el lugar elegido tiene ese aire underground, que se presta a las mil maravillas para un congreso de hacking e inseguridad. Cierto es que no desearía vérmelas allí en medio de un incendio de ese edificio, con tantísima gente, dos únicos accesos y varios pisos de escaleras.
A lo largo de los tres días de Ekoparty, participé en una mesa redonda sobre la importancia (o no) de las certificaciones de seguridad, con Roberto Martínez, Roberto Olaya y
Fernando Quintero, moderada por Leo Pigñer.
Leo, moderando la mesa de debate. A la derecha
Roberto Olaya, Roberto Martinez y Fernando Quintero
Además impartí un workshop sobre "
Buenas prácticas de seguridad en entornos corporativos" para el que había dispuestas unas 30 sillas, y fue impresionante ver cómo un montón de gente se apelotonaba de pie haciendo lo imposible por distinguir algo en una pantalla de TV donde aparecía mi presentación, mientras agudizaba el oído para escuchar lo que podía decir sin ayuda de micrófono.
Finalmente, el viernes después de un break, me tocó el turno de dar una charla desde el escenario de Ekoparty. Quise guardar las últimas locuras que he introducido en Skynet para un evento de tal envergadura. Salí francamente satisfecho del resultado que me manifestó el público en forma de aplausos y risas. El mejor pago por la charla es haber hecho que un montón de personas que incluso se sentaban en el suelo de los pasillos, se hayan entretenido gracias a mí durante 50 minutos de su vida.
A todos los que me dedicasteis menciones por twitter y os disteis el tiempo de acercaros en el evento a hablar conmigo: ¡Muchísimas gracias!
Y así, nace Skynet!
Fue una sorpresa tremenda también volver a ver a otros amigos que conocí en Manizales como
4v4t4r,
Pedro Joaquín, o
Carlos Mario Penagos; Igualmente un placer volver a ver al divertido y siempre atento
Miguel Sumer, compañero de aventuras en los mercados callejeros de Santa Cruz de Bolivia! Fue una pena que a última hora nuestro buen amigo
Álvaro Andrade de Bolivia, no haya podido asistir, puesto que se lo habría pasado de escándalo.
4v4t4r, Lorenzo y Roberto Olaya
Igualmente fue un honor para mí compartir escenario y desvirtualizar a personajes con una presencia mundialmente reconocida como
César Cerrudo,
Juliano Rizzo o Thai Duong.
Sin duda, uno de los mejores eventos en los que he participado y al que espero volver en futuras ediciones!